TFG, TFM, Tutoría y mentoring

El tutor, el TFG y tú: 4 claves para que la relación funcione

Hacer un TFG o TFM es un proceso largo de cierta complejidad. La elección del/a tutor/a es una variable fundamental, que a veces no depende de ti. Además, los/as tutores/as dirigen varios trabajos a la vez y suelen tener apretadas agendas que absorben continuamente su tiempo. Para un/a alumno/a sin experiencia, su trabajo fin de titulación puede llegar a ser estresante. Es frecuente sentirse desbordado/a por la tarea e incluso abandonado/a. ¿Cómo gestionar la relación con la persona que va a dirigir tu investigación? Te doy unas claves para sacarle provecho y avanzar hacia tu objetivo: conseguir un trabajo de investigación de calidad.

Tutoría TFG TFM
Fuente: Pixabay

 

Alimenta el respeto y la confianza

En la primera reunión es importante que quede claro lo que esperáis el uno/a del otro/a. Si ya os conocéis será más sencillo, pero si nunca te ha dado clase o teníais poca relación previa, es importante que rompáis el hielo. Establecer las vías y formas de contacto o el calendario de seguimiento es una buena forma de hacerlo. Sé honesto y realista. No tengas miedo en expresar dudas o temores: son emociones muy normales y todo principiante las experimenta. Pueden ser una puerta para que os conozcáis mejor y empecéis a ejercer esa confianza tan necesaria para poder trabajar juntos.

No te pares: haz

En clase, tú recibes información y luego haces exámenes, pero esta dinámica no sirve para un TFG o un TFM. Investigar es un proceso que conduce a un resultado y para lograrlo, vas a tener que ser un agente activo del mismo. Es importante que sigas las indicaciones que te dé, pero no esperes ser aleccionado/a sobre cómo trabajar. Vas a tener que desarrollar tu propio sistema para enfrentarte a las tareas, e irlo perfeccionando a medida que avances y te sientas más seguro/a con el tema de investigación. Esa habilidad forma parte de tu proceso de aprendizaje.

Confecciona un calendario

El tutor/a tiene obligación de estar disponible, pero no va a trabajar para ti. Quiere ver progresos. Exceptuando las reuniones de toma de contacto, el proceso de seguimiento ha de hacerse sobre material concreto. Márcate objetivos (por ejemplo, semanales) y vete tachándolos de tu lista antes de cada encuentro. Si por alguna causa no tienes nada nuevo que enseñarle, es mejor que lo pospongas, explicándole los motivos. Pero ojo: no acumules demasiado retraso, porque al final se te echará el tiempo encima y el exceso de presión puede jugarte malas pasadas. Gestiona bien tu tiempo y saldrás ganando.

Aprovecha las críticas constructivas

Tras la entrega del primer borrador, es normal que recibas un montón de comentarios como retroalimentación. Algunos serán correcciones (aspectos que debes mejorar si quieres aspirar a una buena nota) y otros serán simples observaciones (que puedes atender o no). Aprende a diferenciarlos. Si tienes dudas, pregúntale directamente. En cualquier caso, no desesperes ni te lo tomes como algo personal. Haz una lista y procede a corregir tu texto con orden. El objetivo del tutor/a no es castigarte, sino hacerte reflexionar y enriquecer tu trabajo. En último caso, siempre puedes pedir ayuda profesional. En Docendo Discitur puedo ayudarte a dar ese último salto de calidad a tu TFG o TFM.

De la relación con tu tutor/a dependerá en buena medida el éxito de tu trabajo. Sé que cada caso es un universo, y por eso pongo a tu disposición toda mi experiencia acumulada en la universidad. ¡No dudes en consultarme!

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