TFG, TFM, Tutoría y mentoring

Dime cómo es tu tutor de TFG y te diré cómo tratarlo

La relación con el tutor/a es la una parte fundamental de todo el TFG y determina en buena medida tanto la calidad del resultado como la comodidad del estudiante durante todo el proceso. El tutor/a organiza actividades o tutorías grupales para explicar la normativa y estructura básica de los trabajos de investigación, pero también aconseja, ofrece directrices y corrige a cada estudiante de manera individual.

Ya he hablado en este blog de las claves para una saludable relación con el tutor/a. En esta ocasión quiero presentarte, con una buena dosis de humor, los distintos tipos de talante directivo en los tutores con los que te puedes encontrar como investigador en formación. Por supuesto desde el respeto a su labor, pero con un tono más desenfadado acorde con las fechas veraniegas. ¿Qué tipos de tutores pueblan la fauna universitaria? Disponte a sonreír, seguro que te suenan.

Tutor TFG-TFM
Cada tutor, un mundo. Fuente: Pixabay

El quisquilloso

Se le reconoce por su meticulosidad. No quiere que hagas un TFG para aprobar: quiere un TFG increíblemente bueno. Le gusta puntualizarlo todo, te da explicaciones bastante largas y te devuelve los fragmentos que le envías llenos de comentarios detallados. Incluso te sugiere cambiar una palabra del título o añadir un anexo a última hora. ¿El secreto? No tomarte nunca sus comentarios como algo personal. No desesperes y sé meticuloso/a. Fíjate en los detalles y toma nota de la corrección que más se repite; así podrás identificar tu punto débil y a medida que vaya pasando el tiempo, observarás que vas teniendo menos detalles que pulir. Puede parecer una lata, pero te aseguro que tu TFG saldrá ganando.

El imperceptible

Se le reconoce por su carácter tranquilo y maneras pausadas. Parece que el tiempo no corre en ninguno de sus relojes. No suele ponerse en contacto contigo, sino tú con él o ella. Le gusta que hagas trabajo autónomo y quiere ver progresos. No parece demasiado interesado/a en desarrollar relación personal contigo, aunque siempre es amable y te entrega la versión corregida a su debido tiempo. Este perfil suele generar mucha ansiedad entre los estudiantes, que echan de menos sentirse más acompañados. ¿El secreto? Debes organizarte muy bien, controlar los tiempos y tomar decisiones por ti mismo/a. Es mejor que aproveches para avanzar y que él o ella te corrijan luego. Envíale el trabajo con cierta anticipación y podrás entregar la versión final sin agobios.

El ocupado

Se le reconoce por tu apretada agenda. Siempre tiene prisa y un montón de cosas que hacer (ir a un congreso o a un tribunal de tesis, dar una charla, atender la secretaría del departamento…). Te recibe a toda velocidad y le gusta ir al grano. Te da buenos consejos, suele ser conciso/a y no se para en florituras. ¿El secreto? Vete con las dudas bien anotadas y estructuradas por orden de importancia. Asegúrate de que no se te olvida nada antes de dar por terminada la reunión. Tienes poco tiempo y debes aprovecharlo, porque es muy valioso para ambos.

¿Ya sabes qué perfil de tutor/a es el tuyo? Sea como sea, recuerda que es tu guía y su informe favorable resulta imprescindible para la tramitación de tu TFG. Muéstrate siempre respetuoso/a y aprovecha para ser receptivo/a en cualquiera de vuestras interacciones, ya sean presenciales o virtuales. Investigar requiere saber escuchar, tener una actitud abierta y ser capaz de tomar decisiones tras evaluar información. Seguro que al final, todo tu esfuerzo valdrá la pena. ¡No olvides que en Docendo Discitur puedo ayudarte!