Publicación y redacción científica, TFG, TFM

4 detalles que harán destacar tu TFG inmediatamente

Hacer un TFG requiere un tema con posibilidades, método y técnica. Ya hemos visto por dónde empezar, cómo dar con un buen título, aspectos elementales a tener en cuenta, cómo elegir la modalidad que más te convenga o los errores de base que más corrigen los tutores. Pero el éxito no siempre es una fórmula sencilla. Además de los tres ingredientes que acabo de mencionar al abrir este post, debes cuidar otros aspectos. Esas pequeñas cosas (como cantaba Serrat) dan personalidad y diferencian cualquier creación humana de otras. Si los detalles importan en todas las esferas de la vida, en un TFG, también. ¿Quieres saber cómo pueden ayudarte a destacar tu TFG por encima de los demás? Presta atención: la clave está (cómo no), en los detalles.

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Si quieres brillar con tu TFG o TFM, cuida los detalles. Fuente: Pixabay

1. Un índice claro

Imagina que te invitan a una fiesta en un domicilio particular por primera vez. Te pones tu atuendo favorito y llevas una botella de vino para agasajar a tus anfitriones. Al llegar, te encuentras un portal sucio, unas escaleras desvencijadas, un ambiente oscuro y un olor desagradable. ¿Entrarías? Siguiendo tu instinto, seguramente no. Tu índice va a indicar a los potenciales lectores de tu TFG justamente eso: si merece la pena entrar para seguir leyendo o es mejor salir corriendo para dedicarse a otra cosa. Por eso, te conviene esmerarte en presentar un índice claro, bien organizado y limpio (la herramienta para crear índices automáticos de Word es una gran ayuda). Desarrolla bien el tema y sus ideas subordinadas para tener una propuesta clara que ofrecer. Si causas una buena impresión de inicio, te habrás ganado la complicidad de tus lectores. Algo vital para ti si esos lectores son el tribunal de tu TFG.

2. Una buena redacción

El hecho de que el TFG sea un trabajo académico, no implica que no tengas que cuidar la manera de presentarlo. Para escribir bien solo hay una receta: leer. Es importante tener un buen dominio del lenguaje para poder expresarse con propiedad. Recuerda que debes usar lenguaje de tu especialidad, aunque sin abusar. Utiliza un tono formal. Vigila especialmente las faltas de ortografía, los errores sintácticos y el exceso de formas verbales como los gerundios, que suelen añadir mucho ruido lector (ejemplo desaconsejado: “Debemos tener en cuenta que en este trabajo estamos buscando detectar lo que los centros educativos pueden estar haciendo incorrectamente, facilitando la manera de corregirlo”). Relee frecuentemente lo que escribes. Por supuesto, da una lectura final de repaso antes de entregarlo a tu tutor/a para que lo corrija y otra más antes de hacer entrega de la versión definitiva que llevarás a defensa.

3. Un apoyo gráfico adecuado

¿Recuerdas eso de que una imagen vale más que mil palabras? Pues es muy cierto. No te obsesiones por llenar páginas y páginas. A veces, un cuadro, una tabla, un diagrama de flujo o una imagen ayudan a entender una idea mucho más que cualquier descripción. Estudia detenidamente qué tipo de apoyo gráfico es el que más conviene a lo que quieres contar en tu TFG y dedícale tiempo. Tu tutor/a también podrá orientarte cuando dudes sobre qué tipo de gráfico usar. Mi experiencia me dice que los estudiantes no suelen prestar demasiada atención a esto, así que si lo haces bien, ya estarás llamando la atención positivamente sobre tu TFG.

4. Referencias oportunas y fuentes actualizadas

Las referencias bibliográficas que aparecen en un TFG son como la ropa que nos ponemos: dicen mucho de nosotros. Por tanto, conviene cuidarlas y presentarlas bien, sin que falte ningún detalle. Demuestra pulcritud y sentido de la ética científica. Es mejor que sean recientes (habitualmente, de una antigüedad no superior a 10 años, aunque puede haber excepciones según el tipo de TFG o TFM) y que estén bien colocadas. ¿Qué quiere decir esto? Que lo poco gusta y lo mucho cansa. El TFG no debe ser la excusa para que te dediques a usar ideas de otros, por espectaculares que sean. Busca siempre un equilibrio. No olvides que el autor del TFG eres tú y el tribunal quiere conocer que es lo que tú opinas o has obtenido como fruto de tu investigación.

Recuerda: si quieres sacar todo el partido a tu esfuerzo en tu TFG o TFM no te olvides de los detalles. En Docendo Discitur puedo evaluar gratuitamente tu trabajo para ayudarte a conseguir ese salto de calidad que necesitas. ¡Consúltame!