Psicología y emociones, Técnicas de estudio

Trucos para preparar con éxito los exámenes parciales

Celebramos el primer año de este blog en esta plataforma inaugurando una nueva sección: técnicas de estudio para universitarios e investigadores. Las consultas recibidas a lo largo de estos meses me han animado a estrenarla con un tema de rabiosa actualidad: los temidos exámenes parciales, que en España suelen tener lugar entre enero y febrero.

Como todo en la vida,  existen técnicas para optimizar tu tiempo de estudio y evitar que naufragues a mitad de curso. A continuación te ofrezco sencillos consejos para conseguirlo.

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Las buenas notas se consiguen con método y hábitos saludables [Imagen: Pixabay]

1. Planifica tu tiempo y tu espacio

Es muy importante tener un lugar destinado a estudiar, con todas las cosas que vayas a necesitar. Pero ojo, también es importante guardar un orden. No llenes la mesa de objetos y papeles, porque la sensación de caos no ayudará a tu cerebro a ponerse en modo on. Empieza por las materias más densas o difíciles y céntrate solo en el material relacionado con ellas. Haz esquemas y resúmenes, que podrás utilizar cuando quieras repasar. Ve dejando para el final las materias más fáciles. Para planificar bien el tiempo, haz un calendario semanal que tengas siempre a la vista (por ejemplo en un corcho o pizarra). Nunca estudies más de 90 minutos seguidos o estarás perdiendo el tiempo. Lo ideal es hacer descansos de un máximo de 15 minutos por cada hora, más o menos.

2. Identifica tus ladrones de tiempo… y combátelos

El móvil, el ordenador, las series de Netflix, las visitas a la nevera o al súper, las redes sociales… Todos tenemos distracciones que nos llevan a procrastinar y que al final se convierten en ladrones de tiempo, porque se necesita una media de 15 minutos para volver a recuperar la concentración tras una interrupción. ¡Cuatro interrupciones suponen 60 minutos de tiempo perdido! La clave no está en hacer cambios drásticos, sino en identificar qué es lo que te hace perder el tiempo y empezar a combatirlo gradualmente. Algunos consejos:

  • Si compartes piso o espacio con más gente, aíslate y pide específicamente que no te molesten. Podéis aprovechar los descansos para  relajaros o hablar.
  • Si estudias con el portátil, descarga previamente el material que necesites y luego desconecta el router y olvídate de Internet. Así evitarás tentaciones.
  • No hagas descansos navegando, cotilleando Instagram o viendo vídeos de Youtube. Aunque te autoengañes diciéndote que solo serán cinco minutos, al final siempre caen muchos más. Si necesitas parar, levántate y airéate.
  • Mantén el móvil silenciado o apagado mientras estudias. Si no puedes evitar mirarlo, prueba a dejarlo en otra habitación a intervalos cada vez más amplios (primero 15 minutos, luego 30 y finalmente una hora, por ejemplo).
  • No comas mientras estudias. Ten a mano agua u otros líquidos, pero nada más.

3. No eres una máquina: cuídate físicamente

Las sesiones maratonianas de estudio suelen tener dos efectos colaterales: comer mal y dormir poco. Y ambas cosas influyen en el rendimiento académico. Algunas pistas a tener en cuenta:

  • Incluye pescado, conservas, frutas y verduras de manera regular en tu dieta. Las verduras de hoja oscura (cuanto más verde mejor), los arándanos, los frutos secos y el chocolate negro son excelentes aliados de tu cerebro. Intenta no hacer comidas copiosas o con mucha grasa antes de ponerte a estudiar: tu digestión le robará energía al resto de sistemas del cuerpo.
  • Escucha a tu cuerpo y no estudies con hambre ni sed. Come algo antes de empezar a estudiar o aprovecha el descanso para tomar, por ejemplo, fruta o un yogur con nueces. Bebe suficiente agua, ya que la falta de hidratación también afecta a la concentración y te cansarás antes.
  • Planifica descansos entre materias y también una desconexión diaria del estudio (por ejemplo, haciendo deporte). Robarle horas al sueño no te ayudará a aprobar. Un sueño reparador ayuda al cerebro a afianzar lo aprendido: si no quieres hacerte un lío delante del examen, lo ideal es haber dormido 7 u 8 horas.

¿Conocías estas pautas? Hay muchos hábitos cotidianos que puedes cambiar para rendir mejor. En Docendo Discitur buscamos ayudarte para conseguir tus logros. ¡Ánimo y mucha suerte con los parciales!