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La tesis, esa desconocida: 4 aspectos clave antes de abordarla

Hace un mes, la tesis doctoral entró en la vida del ciudadano/a de a pie de un modo arrollador: acaparando titulares y rifirrafes políticos a cuenta del caso de Pedro Sánchez. Pero, ¿qué es realmente? Se trata de una investigación original e inédita que debe realizar toda persona que quiera obtener el título de Doctor.  Supone la culminación de la carrera académica (es el grado más alto que  se puede obtener dentro del sistema educativo reglado) y permite a quien lo posee optar a una plaza universitaria. El tema es libre, con la guía de un director/a. Requiere un buen conocimiento de las lagunas existentes en el ámbito concreto y una sólida base metodológica. Además, también es una experiencia en sí misma, que genera cambios en el investigador/a que la realiza:

“Se puede aprovechar la ocasión de la tesis (aunque el resto del período universitario haya sido desilusionante o frustrante) para recuperar el sentido positivo y progresivo del estudio no entendido como una cosecha de nociones, sino como elaboración crítica de una experiencia, como adquisición de una capacidad (buena para la vida futura) para localizar los problemas, para afrontarlos con método, para exponerlos siguiendo ciertas técnicas de comunicación” (Eco, U.: Cómo se hace una tesis, 1995, p. 11).

No todos los estudiantes hacen el doctorado y tampoco es algo estrictamente necesario para desempeñar un puesto de trabajo, especialmente en la empresa privada. Sin embargo, la tesis doctoral sí suele ser el camino de quienes gustan de la investigación y desean dedicarse profesionalmente a ella. Si este es tu caso, o te tienta pero no conoces a fondo lo que supone, presta atención a estos aspectos clave que debes tener en cuenta antes de tomar la decisión de embarcarte en ella.

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Hacer la tesis es una aventura (previamente meditada). Fuente Pixabay

1. La disponibilidad de tiempo

La tesis doctoral es un proceso largo, que suele durar no menos de 2 años (en el caso de las Ciencias) y de 3 a 5 años (en el caso de las Humanidades). Y es un trabajo, no algo a lo que le puedes dedicar ratos sueltos de cuando te apetezca. Tienes que estar muy seguro/a de que te gusta lo suficiente como para invertir un mínimo de 4-6 horas diarias durante 5-6 días a la semana. La disciplina, el entusiasmo, la organización minuciosa de las tareas y la tolerancia a la frustración son fundamentales. Por mucho que un tema te parezca interesante, no basta. Al igual que sucede con la carrera militar o religiosa, dedicarse a la investigación tiene mucho de vocación. Exige una elevada implicación personal, que suele conllevar un coste emocional (del que ya he hablado aquí). Aunque empieces con ganas, no todo el mundo es capaz de soportarlo si falla la disciplina.

2. La subsistencia

Dada la disponibilidad e implicación necesarias para trabajar a un ritmo tan intenso, la realización de la tesis no suele ser compatible con un trabajo remunerado (al menos a tiempo completo). Pero las personas tenemos que comer varias veces al día, pagar facturas e incluso, hay algunas que se aventuran a tener pareja e hijos. Es necesario planificar de qué vas a vivir durante ese tiempo y cómo vas a sufragar tanto los gastos corrientes (vivienda, manutención), como los que te genere la propia investigación (libros, instrumental, viajes, desplazamientos). Hay quienes pueden darse el lujo de hacer la tesis por sus propios medios: suelen ser personas con una trayectoria laboral ya asentada que afrontan el reto de la tesis en su madurez o incluso durante la jubilación. Pero lo habitual es realizarla en plena juventud, justo después de terminar los estudios de grado y durante el período de mayor productividad laboral (entre los 25 y los 35 años) gracias a becas. Existen diversos programas, de duración variable y que pueden incluso cubrir gastos adicionales, como estancias en otros países para consultar documentación o  ver cómo trabajan en otros centros. En España son muy conocidas las becas FPU. En todos los casos se exige un buen expediente general y requisitos adicionales, como cartas de recomendación de profesores o títulos oficiales de idiomas. Dependiendo de la temática, la competencia puede llegar a ser muy alta. Al ser una carrera de fondo, el apoyo familiar y la implicación de la pareja (de haberla) son muy importantes para asegurar el éxito.

3. Las fuentes y las personas con las que contar

No es lo mismo realizar una tesis experimental que una tesis de base bibliográfica o histórica, por ejemplo. Debes analizar muy bien qué tipo de fuentes vas a utilizar, donde se encuentran y cómo puedes consultarlas. En algunas ocasiones, tendrás que desplazarte de manera esporádica o temporal para acceder a ellas. Conocer todo esto te permitirá hacer un calendario aproximado del tiempo que vas a necesitar para cada fase del trabajo, incluyendo en él todos los factores que entran en juego. Al mismo tiempo, la elección de la persona que te va a dirigir la tesis también es un factor clave. Además de ser doctor/a y ejercer como especialista en un área de conocimiento, sería deseable que hiciese gala de habilidades personales como empatía, entusiasmo, vocación didáctica o capacidad para motivar. Vais a trabajar mano a mano durante bastante tiempo: si la relación es fluida y cordial, tú y tu tesis lo agradeceréis. Pero no te confundas: no es tu amigo/a ni tu confidente (puede llegar a serlo con el tiempo, pero no durante el período de tesis). Tener ayuda es maravilloso, pero eres solo tú quien quiere hacerse doctor/a. 

4. La proyección del tema para tu futuro laboral

Salvo casos contados en los que se hace por placer, el objetivo de la tesis suele ser optar a una plaza docente en la Universidad, ya sea en el país de origen o en el extranjero. Piensa detenidamente sobre qué vas a trabajar y qué aportaciones puedes hacer a tu ámbito de conocimiento, porque de ello va a depender tu perfil profesional a corto plazo. Estamos hablando de conocimiento altamente especializado, un mundo muy acotado en el que debes aprender a posicionarte si quieres producir resultados y alcanzar logros profesionales. Dado que se trata de un trayecto largo y a veces dificultoso, el esfuerzo de crear conocimiento merecerá la pena si consigues labrarte un perfil que quieran contratar en otra institución y ofrecerte buenas condiciones laborales.

Y tú, ¿conoces la carrera investigadora? Si ya has iniciado tu tesis, en Docendo Discitur puedo apoyar tu trabajo para que puedas optimizar tus resultados. Consúltame tu caso.