Defensa oral, TFG, TFM

3 cuestiones clave que debes tener resueltas antes de la defensa oral

Una vez terminado el TFG o TFM, la preparación de la defensa oral genera mucha tensión e incertidumbre entre los estudiantes. Las universidades incluyen ciertas nociones básicas en sus guías y los tutores insisten en los fallos que no se deben cometer al investigar, pero realmente no existe un apoyo personalizado. Es normal sentirse algo desorientado/a. ¿Qué incluir? ¿de qué prescindir? ¿cómo saber si está equilibrada?

Un consejo general que doy siempre es asistir como espectador a defensas de otras promociones, para ver en tiempo real el funcionamiento. Además, en este post ofrezco aquella información crítica que debes conocer anticipadamente para poder elaborar bien tu estrategia de defensa.

creativity-74591_1280
Preparar la defensa exige conocer información crítica. [Imagen: Pixabay]

1. Tiempo disponible

Una defensa no suele exceder de 15 minutos, pero cada universidad tiene sus peculiaridades. Conocer cuánto tiempo vas a tener es fundamental para no pasarte ni quedarte a medias. Debes adaptarte exactamente a lo estipulado, sin contar con dádivas del tribunal: piensa que le estás robando tiempo a otra persona y estás cansando a quienes tienen por misión evaluarte. Un cronómetro en los ensayos será un gran aliado.

2. Tipo de apoyo gráfico o audiovisual

Estudia con tiempo qué tipo de sistema te conviene más (PowerPoint, Prezi, un vídeo…) en función de tu TFG o TFM y adáptalo a la normativa de la universidad. Para una exposición estándar de 15 minutos debes ser capaz de resumir tu trabajo en 10 dispositivas. Puede parecer poco, pero piensa que la presentación visual es un apoyo, no te sustituye a ti ni a tu trabajo. Tampoco es una versión reducida de tu TFG o TFM. Si no eres capaz de sintetizar, nunca vas a hacer una buena presentación. Presenta de manera atractiva las líneas maestras de tu investigación y defiéndelas con entusiasmo.

3. Fortalezas y debilidades del TFG o TFM

Llegar a la defensa con este trabajo bien hecho es el 75% de tu éxito. ¿Por qué? Porque si tienes una buena historia que contar, ya te habrás ganado al auditorio y para ello tienes que tener muy claro aquello que te interesa potenciar. (Ejemplos: si haces un proyecto de innovación, insiste en qué es lo que va a aportar a tu ámbito; si haces una revisión bibliográfica, presenta tus hallazgos como algo personal y consistente). Ten presente que toda creación humana es imperfecta, así que detecta los puntos débiles de tu investigación para ser capaz de responder al tribunal llegado el momento. Sé humilde y conciso/a. Y recuerda que para proyectar una imagen que potencie tus argumentos debes elegir bien la ropa que llevarás a ese evento.

La defensa oral es una parte fundamental de tu calificación y no debes descuidar ningún detalle. Estás invirtiendo en una mejora importante de tu nota, así que dedícale tiempo y acompáñala de material adecuado. En Docendo Discitur puedo ayudarte a conseguir esa presentación espectacular que necesitas. Consúltame sin compromiso.