Defensa oral, Psicología y emociones, TFG, TFM

Aprende a captar la atención durante tu defensa oral

Hablar en público es siempre un reto. Y preparar bien la defensa oral genera estrés e incertidumbre entre los estudiantes. Por eso, nunca me canso de escribir sobre ella, algo que, dada la cantidad de consultas que recibo me resulta muy estimulante. Hoy vamos a hablar sobre la atención y cómo conseguir que el auditorio permanezca enganchado a tus palabras durante la exposición oral de tu TFG o TFM.

La atención es un proceso cognitivo voluntario que permite concentrarse de manera selectiva en un aspecto del entorno. Resulta fundamental para realizar tareas complejas con eficacia independientemente de los estímulos que haya alrededor. Existen distintos tipos (visual, auditiva, selectiva o focalizada, encubierta, dividida, sostenida) y está condicionada por varios factores. Por ejemplo, la novedad, la intensidad, el uso de colores o la conexión emocional influyen decisivamente en nuestra capacidad de atención. Además, la neurociencia actual ha descubierto que la atención funciona por ciclos de entre 90 y 110 minutos y que no somos capaces de mantenerla en el mismo punto durante más de 15 minutos. Por tanto, se trata de un recurso limitado que hay que saber explotar adecuadamente. Saber hacerlo puede suponer una mejor puntuación en tu TFG o TFM. A continuación te ofrezco unas cuantas pautas para mantener al auditorio pegado a tu discurso sin bostezos.

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Saber mantener la atención puede suponer un redondeo al alza de la nota tras la defensa oral [Imagen: Pixabay]

1. Somos emoción: usa la empatía

Es importante que el público se sienta partícipe de lo que cuentas, tienes que implicarlo de algún modo. En un acto académico también se puede conseguir: por ejemplo, dirigiendo la mirada hacia varias personas de manera alternativa, para dar sensación de individualidad o introducir una breve anécdota (de no más de un minuto) para introducir o resaltar algún aspecto. Hay que creer y poner pasión en lo que se dice. La gente quiere oír historias y disfrutarlas.

2. Nos gusta la novedad: sorprende

Pocas cosas hay más aburridas que lo previsible. ¿Recuerdas alguno de esos telefilmes de sobremesa cuyo desenlace ves venir una hora antes del final? Eso es justo lo que no debe ser tu defensa. Prepara a conciencia el tema y utiliza recursos como las preguntas retóricas o los juegos de palabras. No es lo mismo decir: Hoy vengo a aquí a hablarles de la Educación Infantil que empezar diciendo: ¿A quién no le interesa la educación que reciben sus hijos e hijas? A mí me apasiona y por eso hoy quiero hablarles de… A veces, salirse de lo habitual, romper con lo esperado, resulta decisivo si queremos causar un efecto positivo.

3. Ayúdate de la técnica, no te escondas tras ella

Sabemos que una imagen vale más que mil palabras. Pero presentar un PowerPoint saturado de imágenes, colores, animaciones y texto es la mejor forma de sembrar el caos en la mente de quien te escuche [Con este post puedes evitar errores al diseñarlo]. Las ayudas técnicas son eso, solo ayudas. Debes aprender a utilizarlas en tu beneficio potenciando tu mejor activo: tú mismo/a y tu TFG o TFM. La simplicidad siempre es un valor. No pongas por escrito aquello que es mejor que digas tú. A la gente le puede gustar ver en pantalla algo para poder seguirte, pero créeme, no va a leer largos párrafos, por muy bien redactados que estén.

4. Potencia lo que eres: gestos, voz y vestuario

Además de las emociones y un tema bien trabajado, todas las personas tenemos un capital psicológico intrínseco que muchas veces desaprovechamos: la expresión corporal y la imagen. Elige bien el vestuario que vas a llevar a la defensa, porque te ayudará a transmitir mejor lo que te interesa. Cuida la comunicación no verbal: gestos de énfasis con las manos, uso de la sonrisa y control postural. Es importante también utilizar las inflexiones de la voz para resaltar lo fundamental. ¿Recuerdas cuando la profesora de Primaria cambiaba la voz para decir aquello de: Y ojo que esto entra en examen? Si todavía lo guardas en un rinconcito en tu memoria y ahora estás sonriendo, es que la técnica funciona.

¿Conocías cómo funciona la atención? Hay muchos aspectos que puedes potenciar para sacar el máximo partido a la defensa oral de tu TFG o TFM. Si me haces llegar tu caso y te daré orientaciones personalizadas. No te la juegues y consulta a Docendo Discitur.