Publicación y redacción científica, TFG, TFM

Consejos prácticos para redactar el TFG o TFM (II)

Investigar es un acto de creación intelectual cuyos resultados deben plasmarse por escrito. La redacción es una parte muy importante de cualquier trabajo académico porque predispone positiva o negativamente a quien lo lee. Continuamos desgranando aspectos esenciales de redacción de trabajos académicos, cuya primera parte puedes leer en este post.

Piensa que el aspecto y el título de tu TFG o TFM son lo primero que va a valorar el tribunal. Del mismo modo que nunca te presentarías en pijama si te invitan a una boda, nunca es recomendable dejar para el final algo tan importante como la estética y la coherencia interna del trabajo. Todo entra por los ojos. Para evitar sorpresas y sofocones de última hora, las cuestiones formales deben cuidarse desde el primer momento: títulos de apartados y subapartados, cuadros, índices y numeración de las páginas.

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Cuida los detalles formales: ayudan a redondear la calificación. Fuente: Pixabay

Como correctora experimentada de textos, observo que la mayoría de despistes se repiten entre los estudiantes. He recopilado para ti algunos fallos comunes en este sentido:

  • Presentar un esquema en lugar de un índice al inicio del trabajo. No presentar los números alineados en el índice, o que éste no se corresponda con el contenido íntegro del trabajo.
  • Usar diferentes tipos o tamaños de letra en el TFG o TFM. Es un fallo gravísimo, que además puede penalizarte seriamente. Si tu Universidad impone una serie de requisitos formales determinados, debes seguirlos de manera escrupulosa.
  • Dejar párrafos sin justificar por izquierda y derecha, o justificados aleatoriamente. De igual modo, dejar espacios entre párrafos a veces y otras veces no.
  • Añadir inconscientemente espacios extra entre palabras (dobles o triples pulsaciones de barra espaciadora).
  • Usar sangría a veces sí y a veces no, o dejar sangrías diferentes.
  • Añadir comas entre sujeto y predicado, así como espacios extra dentro de paréntesis o comillas. De igual modo, no está de más recordar que estos últimos signos van por parejas: deben abrirse y cerrarse siempre.
  • No presentar de manera uniforme las citas y/o referencias bibliográficas.  Al seguir un estilo de citación, debes hacerlo de forma homogénea en todo el TFG o TFM. Si se te exige una determinada norma (APA, Vancouver, etc.), es por algo: se trata de una convención académica que adscribe tu trabajo a una disciplina y ayuda a que no se te olvide ningún dato relevante de tus fuentes.
  • Presentar títulos de apartados y/o subapartados del mismo nivel con diferentes tamaños de letra o sangrías. Utiliza siempre la prelación de tamaños indicada por la normativa de tu Universidad.
  • Dejar diferentes espacios antes y/o después de títulos, citas, párrafos o tablas. No incluir títulos de tablas o gráficos; o hacerlo solo en algunos casos.
  • Incluir enumeraciones con distintas viñetas para introducir los elementos, poner diferentes sangrías en distintas enumeraciones o poner algunos elementos de la enumeración con punto al final y otros no.

Recuerda: una buena redacción presentada con pulcritud formal juega siempre a favor de tu TFG o TFM. Ante investigaciones de calidad similar, los pequeños detalles ayudan al tribunal a decidir. No te arriesgues y vete sobre seguro. Si lo tuyo son las apuestas a caballo ganador, Docendo Discitur es tu elección. ¡Escríbeme sin compromiso y presenta un trabajo perfecto!.

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