Defensa oral, Plan de investigación, TFG, TFM

4 mitos sobre el TFG que debes desterrar

El TFG es un trabajo de investigación tutelado e inédito cuya estructura ya ha sido prefijada de antemano por cada facultad. Esto se hace así para facilitar la iniciación a la investigación de los estudiantes y también para evitar que haya descompensaciones o errores graves en el planteamiento de los trabajos. Sin duda, resulta cómodo para todos los implicados, pero también puede dar lugar a ideas erróneas o creencias falsas. Y tú, ¿lo sabes todo? Hoy quiero poner a prueba tus ideas sobre el TFG con estos 4 mitos que intentaré desmontar de manera razonada.

Mito-TFG
Fuente: Pixabay

Mito 1: ¡No necesito un esquema previo!

Muchos estudiantes lo piensan, y hasta es probable que se hayan lanzado a escribir su TFG sin más. Pero seguro que se arrepienten antes de que pasen los primeros 30 minutos. No se puede escribir un texto científico sin tener una estructura clara y jerarquizada de lo que se va a contar, cómo y con qué medios. Si lo haces de otro modo, puedes estar despilfarrando esfuerzos al hablar del mismo asunto en varias partes del trabajo o desviarte del tema principal. ¿Quien querría leer un texto caótico y mal presentado? Piensa que no estamos hablando de literatura ni de textos inventados: tienes que escribir algo propio basado en todas las evidencias científicas que hayas recopilado. Cuanto más claro tengas sobre qué vas a escribir, más fácilmente lo transmitirás a otros.

Mito 2: Los TFG de revisión bibliográfica siempre son más fáciles

Entendemos por revisión de literatura o de bibliografía una recopilación sistemática de la información publicada sobre un tema (puedes ver ejemplos aquí o aquí). Resulta muy útil para evaluar qué aspectos han despertado más interés o detectar carencias (lagunas bibliográficas). Muchos estudiantes lo eligen pensando que solo van a tener que copiar lo que ya han escrito otros y esto es un error. Hacer un TFG de revisión bibliográfica requiere un manejo experto de las bases de datos para seleccionar material y un conocimiento profundo de la metodología. Si comparas artículos no comparables o ignoras los sesgos, puedes estar haciendo un TFG cuyos resultados no puedan ser validados. Cuidado con escoger modalidades que te parezcan más fáciles sin valorar lo que puedes aportar realmente. Habla con tu tutor/a para que te aconseje y busca el tipo de investigación que más encaje con tus preferencias y tu estilo de aprendizaje.

Mito 3. La metodología cuantitativa no se usa en Humanidades

Existe una tendencia a creer que el método cuantitativo no es útil en Humanidades, lo cual es falso. La estadística aplicada se utiliza en infinidad de campos, como el análisis del voto, comparación de magnitudes económicas en perspectiva histórica, aplicación de tests y análisis de encuestas, perfiles sociolingüísticos… etc. Busca siempre el método que mejor te permita sacar el jugo a los datos de tu TFG, sin prejuicios. Recuerda que existen programas como SPSS, que pueden ayudarte a cruzar variables y obtener coeficientes estadísticos significativos. Pero nunca menosprecies un enfoque sin analizar a fondo para qué lo vas a necesitar y de qué manera puede ayudarte en tu investigación.

Mito 4. Leer el TFG un par de veces es suficiente para hacer bien la defensa

Es obvio que tienes que conocer a fondo el contenido de tu TFG si quieres hacer una buena defensa oral. Pero leerlo (e incluso memorizarlo) no te garantiza brillar a la hora de exponerlo ante el tribunal. ¿Por qué? Muy sencillo: no estás en una oposición, ni van a pedirte que lo recites como si te estuviesen tomando la lección en Primaria. Una defensa tiene su propia estructura, que debes conocer y ensayar previamente muchas veces, hasta que te salga de manera fluida. Para ello existen algunos trucos de los que ya te he hablado, pero no hay recetas mágicas: debes preparar tu propia línea argumental y reforzar sus partes más débiles, todo ello en un tiempo limitado. La capacidad de síntesis y la oratoria no se pueden ensayar leyendo sin más, también hay que entrenar.

Investigar es un proceso maravilloso, pero también desafía nuestros conocimientos previos y esquemas mentales. Es importante que seas flexible para que el resultado te enriquezca. En Docendo Discitur puedo ayudarte con lo que necesites, de persona a persona. ¡Consúltame!