Primer empleo, Psicología y emociones

4 tips para triunfar en la primera entrevista de trabajo

Arranca un nuevo curso post-pandémico, pero las preocupaciones de cualquier joven siguen intactas. Después de terminar un Grado o Máster y de superar con buena nota el TFG o TFM, la vida sigue. De hecho, empieza lo más difícil: trabajar. Esto también requiere tiempo, conocimientos y estrategia. Hoy vamos a ponernos en el caso de que te hayan convocado a una entrevista de trabajo.

Hay muchas webs y talleres donde podrás aprender a diseñar el tipo de CV que más se ajuste a las distintas ofertas [puedes leer aquí aspectos que dan valor a un CV]. Lo que tienes que tener claro es que la entrevista es un paso más, tal vez el último antes de que te contraten. Pero no todo se soluciona con agresividad o persuasión: como sucede en las citas románticas, si finges ser quien no eres terminará saliendo a relucir. No hay recetas universales: cada individuo es un mundo y tiene que aprender a exprimir las fortalezas de su carácter. Aquí tienes algunas indicaciones prácticas para enfrentarte con mayor seguridad a tu primera entrevista.

primera entrevista de trabajo 
como preparar una entrevista de trabajo
primer empleo
Preparación previa, un CV esmerado y naturalidad triunfan en cualquier entrevista [Imagen: Pexels]

1. Infórmate antes y usa bien tus datos

Nunca vayas a ninguna entrevista sin investigar a fondo la empresa. ¿Qué hace, suministra o vende? ¿Cuál es su perfil de cliente? ¿Es joven o ya tiene una trayectoria consolidada? ¿Busca abrir nuevos mercados? Todo esto te dará información crítica para enfocar bien las respuestas y no ser tan genérico como otras posibles personas competidoras. Por ejemplo: si tu puesto es para el Departamento de Ventas, muestra que conoces la propuesta de valor de la empresa, cuál es su principal cliente o que acaba de cerrar una alianza para abrirse camino en X país.   

2. No busques halagar

Al tener poca experiencia (y aun teniéndola) es habitual pretender “caerle bien” a la persona reclutadora. Error. Debes potenciar tu perfil profesional, lo cual no equivale a pasarte la entrevista con el ceño fruncido. ¿Cómo hacerlo? Da respuestas cortas, neutras, centradas en lo que se te pide, buscando siempre adjetivos positivos (crecer, transformar, aportar, aprender, compartir, desarrollar, ampliar). Huye de las ambigüedades y de las frases que empiecen por “no”: transmiten sensación de inseguridad. Y por supuesto, sonríe de vez en cuando. La sonrisa activa las neuronas espejo y reduce el estrés.

3. Surfea con habilidad preguntas difíciles

A veces, pueden surgir preguntas complejas (e incluso tan raras como las que hace Google a sus personas candidatas) como donde te ves dentro de 5 años o cuál es tu expectativa salarial. Nunca las dejes sin contestar o parecerá que no tienes idea de lo que buscas. Lo mejor es buscar referencias de la horquilla salarial de tu sector para ese puesto (no dudes en consultar informes o recurrir a contactos fiables, como un exprofesor). En las preguntas sobre el futuro, no seas específico. Busca fórmulas de compromiso, tipo “En estos momentos me gustaría centrarme en dar lo mejor de mí y aprender en un sector que me apasiona”. También quiero dejar claro que ninguna persona candidata está obligada a contestar a todo con tal de pasar la prueba. Estas son algunas preguntas que NO deberían hacerte en una entrevista de trabajo:

  • Preguntas sobre tu estado civil y vida familiar: si vas a casarte, si tienes descendencia o planeas un embarazo, si tienes familiares dependientes a cargo. 
  • Preguntas sobre tu vida íntima o tu orientación sexual.
  • Preguntas sobre tu salud o tu historial médico.
  • Preguntas sobre tus creencias religiosas.  

4. Distínguete de los demás

Tal y como ya avancé al hablar de la importancia de informarse sobre la empresa, intenta hacer cosas fuera de lo común: prepara un buen CV, muestra soltura al hablar, sé honest@ pero concis@ y no vuelvas sobre temas ya tratados. Una vez celebrada la entrevista, en un plazo no superior a 24 horas, envía un correo a la persona reclutadora dando las gracias por el tiempo dedicado y reiterando tu disponibilidad. Con cortesía y saber estar, todo fluye mejor y se genera una corriente de empatía. Las emociones también importan. [Puedes leer aquí: 7 trucos psicológicos ocultos para ponerte a prueba en una entrevista de trabajo]

En este reportaje puedes leer cómo ha cambiado la forma de buscar trabajo según seas de la generación X, Z o millenial. Recuerda: el TFG y el TFM también te ayudan a prepararte para un futuro trabajo. Pero sobre todo, ten paciencia. Puede que incluso te ayude un golpe de suerte, como el que propició un brasileño que rescató 62 CV de la basura. Sin embargo, lo mejor es apostar sobre seguro. Sé claro, direct@ y entusiasta. En Docendo Discitur nos apasiona el mundo de la investigación que también es una salida laboral.