TFG, TFM

TFG versus TFM: 3 (sutiles) diferencias

Los trabajos académicos obligatorios son comunes a todas las titulaciones. En general, tanto si cursas un grado como si haces un posgrado o máster, vas a tener que presentar una investigación original. Y tras el escándalo del caso Cifuentes que tantos titulares de prensa ha generado en los últimos días, el TFM está de actualidad, aunque por un motivo mucho menos agradable del que debería. Es habitual meter todo en el mismo saco, pero aunque la estructura es parecida, existen sutiles diferencias. Ante semejante aluvión informativo, es importante conocerlas de antemano para ser plenamente consciente de lo que supone cada tipo de investigación. A continuación vamos a examinar  esos leves rasgos que hacen distinto a un TFG de un TFM.

estudiante-pensativo-TFG-TFM
Fuente: Dreamstime

Nivel de especialización

Los estudios de Máster sirven para ahondar en un campo concreto de una disciplina (por ejemplo, el Trabajo Social Sanitario dentro del Trabajo Social) o para  obtener una habilitación que permite ejercer una determinada profesión (por ejemplo, el Máster de Profesorado de Enseñanza Secundaria o el Máster para Profesor de Español como Lengua Extranjera). En consecuencia, el trabajo de TFM es muchísimo más específico que un TFG. Se exige que el estudiante se centre en un determinado aspecto, problema o propuesta de mejora para ese campo determinado, y no puede desviarse de dicho tema principal.

Profundidad y enfoque

Muchos estudiantes comienzan un Máster inmediatamente después de obtener un grado. Pero hay que pensar que un TFM es un trabajo de profundización, no de iniciación a la investigación. Muy relacionado con el aspecto anterior, el hecho de buscar una mayor especialización lleva aparejado el compromiso de investigarlo con mayor amplitud. Vamos a verlo con un ejemplo en el ámbito de Ciencias de la Educación: no es lo mismo realizar un TFG sobre los niños con necesidades educativas especiales (incluyendo altas capacidades) en Educación Primaria que un TFM sobre la detección de altas capacidades en dicho nivel educativo. El primero es un tema orientado a un estudiante que va a titularse en Educación Primaria (titulación generalista), mientras el segundo estaría más orientado a un titulado/a en Magisterio o en Psicopedagogía que va a abordar el tema desde la perspectiva de un gabinete psicopedagógico o de un/a profesor/a de apoyo en un centro (diseñando un plan de detección o mostrando el uso de una prueba diagnóstica, pongamos por caso). Una característica importante y distintiva es que el TFM suele estar enfocado hacia la práctica profesional: resolución de casos, propuesta de protocolos de actuación o desarrollo de estrategias de innovación. Suele ser frecuente que muchos estudiantes utilicen los centros donde han realizado el Practicum obligatorio como laboratorio práctico en donde desarrollar su TFM en un ámbito concreto, a veces por iniciativa propia y a veces a petición del propio centro (ejemplos: quieren desarrollar un laboratorio de idiomas o participar en un proyecto piloto sobre enseñanza bilingüe).

Extensión

Teniendo presentes las salvedades que marca cada facultad, un TFG suele tener entre 30 y 50 páginas. Eso es impensable para un TFM: lo normal es partir de 50-60 páginas y de ahí en adelante, sin limitaciones. He supervisado varios TFM de más de 100 páginas (siempre excluyendo anexos). Debes tener en cuenta que se trata de un trabajo altamente especializado como hemos visto, y por tanto requiere mucha más profundidad de contextualización y análisis. Es lógico que el nivel de exigencia sea mayor, pues el estudiante ya es un titulado superior y necesitará más amplitud para presentar sus hallazgos. En este nivel se busca dejar mayor libertad, sin que el/la investigador/a sienta condicionado por un tope máximo de páginas.

Sea cual sea tu trabajo académico, debes seguir el método científico y manejar información de calidad. Recuerda que en Docendo Discitur puedo ayudarte a obtener tu mejor versión. ¡No te conformes con menos!