🛋️ El Sillón de Leer, Ficción🎭

«Hamnet» de Maggie O’Farrell

Durante seis años me resistí a leer el libro que hoy traigo a EL SILLÓN DE LEER. Tal y como escribí en la reseña de El tiempo entre costuras, no leo best sellers. Y Hamnet lo fue en 2020, aclamado por la crítica estadounidense y considerado el mejor libro de 2021 por distintos medios. Tan larga lista de distinciones convirtió a su autora, Maggie O’Farrell (Coleraine, Irlanda del Norte, 1972) en la persona del momento.

En este 2026 el libro ha vuelto a la actualidad por su adaptación cinematográfica por la cineasta Chloe Zhaó, con ayuda de la propia O’Farrell. No la he visto. Según parece no supera al libro y ha sido tildada de manipulación emocional en comparación con él. Mi vida también ha dado un giro este año debido a un duelo, este libro fue un regalo y creí que merecía una oportunidad. Mi sensación es la de un bluf, un libro que promete mucho más de lo que da y malogra un personaje femenino que podría hacer de esta una novela memorable. A riesgo de ir contracorriente, no la considero tal. Se queda en un intento, bien escrito pero sin solidez.

Sinopsis

Warwickshire, Inglaterra, siglo XVI. Un joven preceptor de Latín, maltratado por su padre, se enamora de la misteriosa Agnes Hathaway, una muchacha asilvestrada que conoce pócimas y se hace acompañar de una cernícala. El joven se llama William Shakespeare y sueña con huir de Stratford y del oficio paterno de guantero para dar rienda suelta a su pasión de escritor. La trama sigue en paralelo el inicio de su matrimonio, el nacimiento de su primogénita Susanna y de los mellizos Judith y Hamnet, hasta que éste muere de peste a los once años. El duelo por su pérdida justo cuando el literato comienza a conocer el éxito como dramaturgo en Londres marcará para siempre a la familia y, de forma indirecta, condicionará la gestación de la tragedia Hamlet.

Comentario personal

La novela arranca con una lentísima escena que muestra a un niño intentando bajar unas escaleras en su casa de Henley Street. Muchas páginas y adjetivos después, el lector descubre que Hamnet quiere avisar a su madre de que su hermana Judith tiene un bulto en el cuello: la peste ha llegado a Stratford. Este es el tono de todo el libro: pausado y pesado. Un capítulo central de doce páginas explica cómo un mono pulgoso de Alejandría es el causante del brote de peste que matará a Hamnet. Según algunos críticos es lo mejor de la novela, pero a mí me ha parecido irrelevante para la trama, más allá del lucimiento de su autora. El estilo es sensorial e íntimo, rico en lenguaje de la época (sobreveste, gorguera). La novela pivota sobre un narrador omnisciente en tercera persona, que se desplaza fluidamente entre conciencias humanas e incluso animales, y que apuesta por una prosa sensorial, llena de detalles físicos y emocionales. La estructura, bifurcada por la muerte del niño, alterna líneas temporales: por un lado, el pasado de Agnes y William desde su encuentro hasta la consolidación del matrimonio; por otro, las horas críticas en que la peste desencadena la muerte de Hamnet y el impacto que causa en Agnes. («Las costillas como los barrotes de una jaula, los dedos entrelazados, los huesos redondeados de las rodillas, la cara inmóvil. El pelo del color del maíz, que ya se ha secado y se levanta desde la frente, como siempre. Su presencia física siempre ha sido fuerte, rotunda, al contrario que la de Judith. Agnes sabía desde siempre cuándo entraba o salía de una habitación: ese ruido inconfundible de los pies, esa corriente de aire, ese golpe seco al sentarse en una silla. Y ahora tiene que renunciar a ese cuerpo, entregárselo a la tierra para no volver a verlo nunca más»).

El libro saca al lector de narración demasiado a menudo. Las reflexiones sobre la muerte son su único mérito. «(…) Quien diga que la muerte es ‘serena’ o un ‘apagarse poco a poco’ nunca ha visto morir a nadie. La muerte es violenta, la muerte es una batalla. El cuerpo se aferra a la vida como la hiedra a la pared y no está dispuesto a soltarse, no se rinde sin pelear». Otro ejemplo: «Lo que se nos da se nos puede quitar en cualquier momento. La crueldad y la devastación nos aguardan a la vuelta de cualquier esquina, dentro de un arcón, detrás de una puerta: saltan sobre una en cualquier momento como un ladrón o un bandido».

Personalmente, la novela me ha decepcionado. El narrador resulta por momentos asfixiante. El clímax tiene alguna trampa narrativa, como el intercambio de los mellizos. Fabula demasiado sobre la vida de Shakespeare, quien, por cierto, nunca aparece mencionado por su nombre: a lo largo de la narración es llamado hijo, hermano, padre, marido, mozuelo de latines, casi una presencia tangencial. Abordar la figura del genio literario desde el punto de vista doméstico es muy interesante: su madre Mary, sus hermanos, su suegra, la vida cotidiana entre gallinas, ropa para zurcir y sábanas para orear. La auténtica protagonista de la novela, es Agnes, una campesina analfabeta con poderes para curar y para leer el alma de las personas, queda bastante desdibujada por el empeño de O’Farrell en presentarla como rara, loca e incluso bruja. No era necesario: Agnes Hathaway posee carisma suficiente, como demuestra la escena del coito entre los amantes en el secadero de manzanas con su cernícala amaestrada como testigo ciego. Quien espere una novela histórica no la hallará; quien espere una novela de época obtendrá un pastiche con toques mágicos —intuiciones, presagios, hierbas sanadoras— enmarcados en la mentalidad renacentista. Una docena de párrafos brillantes no sirven para que la novela, densa y reiterativa, brille como debiera.

Mi valoración

7,5/10

Lo mejor: Su prosa y algunas reflexiones sobre la pérdida y el duelo. Lo peor: Su farragoso inicio crea una distancia que contamina el resto del libro. A veces, repetitivo. Sobran escenas y páginas.

Ficha técnica

Hamnet, de Maggie O’Farrell. Traducción de C. Cardeñoso. Editorial Libros del Asteroide. 350 páginas. Encuadernación rústica con solapas. ISBN 978-84-17977-58-0

2 comentarios en “«Hamnet» de Maggie O’Farrell”

    1. A mí me ha gustado el estilo, pero me ha supuesto un esfuerzo ingente terminarlo. No es un libro atrayente, de esos que te absorben y no te te dejan salir. Además, le falta trama, por eso se vuelve repetitivo. Sinceramente, me parece una novela sobrevaloradísima.

      Gracias por comentar, Luis Ángel.

      Me gusta

Replica a Asesora Docente Cancelar la respuesta