El Sillón de Leer, Ficción

«El buscavidas» de Walter Tevis

¡Tenemos nueva sección en Docendo Discitur!. Se llama EL SILLÓN DE LEER. A partir de ahora intercalaré mis habituales posts con reseñas de lo que voy leyendo divididas en dos categorías: Ficción y Ensayo. EL SILLÓN DE LEER no tiene periodicidad fija y quiere ser una copia digital del sillón que tengo en mi despacho dedicado exclusivamente a la lectura.

Mi primera reseña es para una novela a la que le tenía muchas ganas: El buscavidas, del estadounidense Walter Tevis (1928-1984), que acaba de publicarse en español en una bonita edición este mismo año. Esta historia vio la luz originalmente en 1959 y fue llevada al cine en 1961 por Robert Rossen, con Paul Newman como protagonista. Dado que es una de mis películas favoritas, tenía que leer a Tevis.

Sinopsis

Eddie Felson, alias El Rápido, es un joven jugador profesional de orígenes californianos sin domicilio fijo que va de garito en garito desplumando incautos en el billar. En Chicago sufrirá la más humillante de sus derrotas a manos de George Hegerman, alias El Gordo de Minessota en una partida de que dura casi 24 horas. A partir de ese momento, toda su existencia girará en torno a una obsesión: adquirir suficiente carácter como para vengar esa afrenta. En su camino se cruzará con Bert, un apostador profesional en busca de su tajada, y Sarah una muchacha coja y alcohólica con la que inicia una peculiar relación.

Comentario personal

Estructurada en 21 capítulos, la novela está magníficamente escrita («Le pareció tener la bola blanca atada con unos hilos, como si fuera una marioneta que se desplazaba de acá para allá sobre el tapete verde siguiendo las instrucciones que le daba con el suave empuje del taco».) Su tono es prolijo en la descripción de los ambientes sórdidos y degradados de según qué salones de billar: cortinas sucias, olor a cuero y a sudor, tiza, tabaco, cerveza. Tevis presenta a Eddie como un muchacho bien vestido de ojos oscuros que, para cualquier cinéfilo, es un bofetón frente a los hipnóticos ojos de Paul Newman. El vocabulario es descriptivo, muy específico. En un momento dado, el narrador hace referencia a que el verde de los tapetes es el verde del color del dinero… ¿os suena? Secuelas aparte, yo llegué a El buscavidas seducida por las creíbles interpretaciones cinematográficas y hay notables diferencias en la trama, que prefiero no desvelar. La relación con Sarah, esa chica emancipada que escribe a máquina una tesis sobre Keynes mientras comparte con Eddie sus botellas de whisky y su soledad, aparece desaprovechada. Para mí, el final pierde casi todo su sentido en la novela si lo comparamos con el de la película. Conclusión: atrapará a los aficionados al billar y se lee muy fácilmente, pero va perdiendo fuelle a medida que avanza la trama. En este caso, la película es muy superior a la novela.

Mi valoración

7/10

Lo mejor: La descripción de ambientes. Lo peor: Flojos secundarios y un final deslucido.

Ficha técnica

El buscavidas, de Walter Tevis. Editorial Impedimenta. 240 páginas. Encuadernación rústica con solapas. ISBN: 978-84-19581-85-3.

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